Qué dice la ciencia sobre la vitamina C
Esencial para el organismo humano, que no puede sintetizarla ni almacenarla, la vitamina C (o ácido L-ascórbico) actúa como un potente antioxidante y como un cofactor enzimático vital [1]. La investigación científica ha demostrado que protege las células frente al estrés oxidativo al neutralizar los radicales libres, preservando así la integridad de nuestro ADN y de nuestros tejidos [2, 3].
Su papel también es fundamental en la síntesis de colágeno, una proteína estructural indispensable para la salud de los huesos y los vasos sanguíneos. A nivel inmunitario, favorece la barrera epitelial y estimula la movilidad de los glóbulos blancos (quimiotaxis) para combatir mejor las infecciones [4, 5, 6].
Además, optimiza el metabolismo energético al favorecer el almacenamiento de glucógeno y la síntesis de carnitina [7], lo que contribuye directamente a reducir la fatiga física. También mejora significativamente la absorción del hierro no hemo (de origen vegetal), transformándolo en una forma que el intestino puede absorber mejor [8, 9].
Por último, debido a su gran sensibilidad al calor y a la luz, la suplementación puede resultar adecuada para compensar carencias alimentarias y mantener unas funciones biológicas óptimas.
[1] Paul M Dewick. 2002. Medicinal Natural Products, A Biosynthetic Approach, Second Edition. 409- 472.
[2] Johnston, C.S., Steinberg, Francene, Rucker, Robert. 2013. Ascorbic Acid. Handbook of Vitamins. 489-520. 10.1201/b15413-15.
[3] Beyer, R.E. 1994. The role of ascorbate in antioxidant protection of biomembranes: Interaction with vitamin E and coenzyme Q. J Bioenerg Biomembr 26, 349–358
[4] Bonnefont-Rousselot D, Bonnel S, Borel P, Bouglé D, Cals M-J, Carbonneau M-A, et al. 2007. Cahier de formation en biologie médicale N°38 : Les Vitamines . Bioforma, formation continue des biologistes
[5] R Anderson, R Oosthuizen, R Maritz, A Theron, A J Van Rensburg. 1980. The effects of increasing weekly doses of ascorbate on certain cellular and humoral immune functions in normal volunteers, The American Journal of Clinical Nutrition, Volume 33, Issue 1, Pages 71–76
[6] Mónica De la Fuente, Carmen Sánchez, Carmen Vallejo, Estefanía Díaz-Del Cerro, Francisco Arnalich, Ángel Hernanz. 2020. Vitamin C and vitamin C plus E improve the immune function in the elderly, Experimental Gerontology, Volume 142.
[7] J.D. Hulse, S.R. Ellis, L.M. Henderson. Carnitine biosynthesis 1978. beta-Hydroxylation of trimethyllysine by an alpha-ketoglutarate-dependent mitochondrial dioxygenase. Journal of Biological Chemistry, Volume 253. 1654-1659.
[8] Doutre S. 2009. Le système immunitaire cutané. Service Dermatologie du CHU de Bordeaux. EM consulte.
[9] Renaud. 2003. Fer, vitamine C et acide folique : convergence sanguine, Journal de Pédiatrie et de Puériculture. Volume 16, Issue 5, p.281-283.